Concursos de popularidad

Para empezar, doy gracias a The Next Web por cubrir de forma intensiva lo que ocurre en México y Latinoamérica. Tanto Mexican.VC, como compañías de nuestro portafolio se han visto beneficiadas con su trabajo. También agradezco que exista una preocupación, asumo que auténtica, por descubrir cuales son las startups más interesantes que están saliendo de la región. Sin embargo, no dejaré pasar la oportunidad de decirles que, desde mi punto de vista, están cometiendo un error importante.

En días pasados, aquellos que estamos involucrados en el llamado "ecosistema de emprendimiento" nos enteramos de un concurso denominado Mexico Startup Awards organizado por The Next Web, uno de los medios más respetados en nuestro espacio. La dinámica, para quienes aún no se hayan enterado, consiste en determinar quiénes son los mejores fundadores, inversionistas, compañías y productos del país. El ganador será elegido a través de un sistema de votaciones al que todos tenemos acceso. Los ganadores serán presentados en un evento al que amablemente nos han invitado este viernes 27 de julio en la Ciudad de México. Si bien me encantaría saber cual es "la mejor startup" de México, no me gustaría saberlo por el número de votos que reciba de sus amigos, sino por los logros que tengan en cuanto a crecimiento en usuarios activos, aumento en ventas o la obtención de rondas subsecuentes de inversión que reflejen la confianza del mercado de capital en el equipo.

La popularidad, particularmente entre miembros de la misma industria, es una de las métricas más engañosas – y perversas – a las que podemos recurrir. La cobertura mediática que pudiera venir de eventos como éste, simplemente reforzará ideas absurdas con respecto a las verdaderas motivaciones de los emprendedores. En vez de atraer inversión, las startups estarán enviando la señal al mercado de que no hay nada bueno que ver y que por tanto sólo podemos medirnos a través de votos. Espero estar equivocado, pero lamentablemente creo que el tiempo me dará la razón.

Lo que México necesita es una meritocracia. Revisando lo que ocurre en comunidades emprendedoras altamente exitosas como la de Nueva York, Boston o Silicon Valley, uno de los componentes en común que he observado es la exigencia de cada individuo de ser medido en función de sus logros (y fracasos) tangibles y no por su popularidad o por la belleza de sus planes a futuro. En las meritocracias, aquellos que construyen casas sobre roca obtienen el favor de los medios, mientras que los que construyen castillos de arena pasan desapercibidos. Veo lo contrario en México y como inversionista me interesa que esto cambie.

Invito a los medios de comunicación a que den cobertura a las compañías creadas en México, y a los emprendedores mismos, no por cuanto los quieren sus amigos, sino por cuánto los quieren sus clientes e inversionistas. Muchas de ellas han hecho un trabajo incansable por satisfacer a sus clientes y usuarios, y por llegar a más de ellos día con día. Igualmente, han trabajado arduamente por atraer a inversionistas que se asocien con ellos para construir una compañía.

Si quieren ver más emprendedores e inversionistas serios en nuestra industria, entonces reconozcamos de manera seria los logros de los jugadores actuales.

César Salazar

Partner @ 500 Startups

I design communities, businesses and products

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